Comer con poca frecuencia y sin un monitoreo adecuado puede desencadenar adaptaciones metabólicas que dificultan la pérdida de grasa e incluso favorecen su almacenamiento.
El inositol, un compuesto que forma parte del complejo de vitamina B y que desempeña un papel importante en el metabolismo, participando activamente en distintas funciones biológicas.